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Miro el calendario, la fecha está muy cerca, me siento muy cansado. Han sido muchos despachos y pocas esperanzas, muchas discusiones que nunca terminaban, que terminaban cuando el pensamiento viajaba muy rápido a tierras muy lejanas, a laderas heladas azotadas por un viento helado que te hacía volver a la realidad. Lo que parecía tan lejano se acerca, y el cuerpo se prepara para la salida. El estómago quiere darse la vuelta, el sueño llega cada día más tarde, quieres por una vez en la vida, que el reloj vaya más deprisa, quieres ver la montaña delante, sentir su viento helado y dejar que la mirada te lleve a través de la arista, hasta el lugar donde tantas y tantas veces has soñado estar, la cumbre.

Quizás esta vez los dioses nos dejen pisar su morada, nos dejen ver todo lo que nos rodea a nuestros pies.

Después del largo viaje y de pasar dos ajetreados días en Kathmandu, emprendemos el viaje que durará todo el día, y en el que tendremos que cambiar en tres ocasiones de vehículo, debido a las avalanchas de tierra producidas por el monzón, llegamos a Zangmu, a 2.200m, primera población China donde tendremos nuestro primer contacto con la lenta y absurda burocracia China. Dos días después llegamos al Campamento Base Chino a 4.900m. Debido a la rapidez a la que ascendemos 3.900m nos encontramos hechos un trasto viejo.

En el CBCh conocemos a dos numerosas expediciones, una croata y otra eslovaka. Dos días después ascenderemos a lo que será nuestro hogar los próximos 23 días, el Campamento Base a 5.300m.

El día 5 de Septiembre empezamos a hacer porteos a un depósito que situamos al final de la morrena, antes de cruzar el glaciar. Los primeros días de este trayecto se hacen duros por la falta de aclimatación. El día 7 subimos a montar el C1 a 6.300m donde pasamos la noche para a la mañana siguiente volver a descender al CB.


Cuando volvemos al CB tenemos la noticia de que Juanjo decide volver para España, desde que ha llegado se ha encontrado fatal y no se aclimata, Tete y yo sabemos que nos esperan días duros, el lugar donde nos encontramos se nos vuelve más hostil, quedan 19 días de expedición y nos parecen una eternidad, la soledad nos inunda, pero tenemos que hacer frente a la situación. Dos días después nos despedimos de nuestro compañero, y solos comenzamos de nuevo a plantearnos la ascensión.

Sin más volvemos a preparar la pesada mochila para subir a dormir al C1 y al día siguiente subir a montar el C2 6.800m. Cuando despierto el día 14 en el C1, compruebo que la huella termina en este mismo campamento, los croatas (eran 24 miembros y 4 sherpas) y los eslovakos (12 miembros y 1 sherpa) no debían de tener mucha prisa en seguir montando campamentos, pero a nosotros se nos había pasado la mitad del tiempo del que disponíamos y no podíamos continuar, a no ser que nos diéramos la gran paliza de abrir huella hasta el C2. Triste, bajo al CB, triste porque el tiempo se nos termina sin ni siquiera haber intentado la montaña.

El día 15 llegan al CB varias expediciones francesas, una estadounidense y otra venezolana. El ambiente cambió radical, el día 16, croatas y eslovakos suben al C2, yo sin esperar subo a dormir al C1 para al día siguiente subir a montar el C2. Y todo transcurre sin problemas, el 17 llego al C2, monto la tienda y a las 15 horas he terminado. Dudo un instante pero decido bajarme al CB para descansar varios días y hacer el ataque definitivo, a las 19 horas llego al CB muy contento y motivado, desde el C2 le veía“color”, si el tiempo se mantiene bueno...Vida de CB, comer, beber, leer, dormir y sobre todo mirar ahí donde termina la arista, donde tantas y tantas veces has pensado llegar.

Han pasado tres días y el cuerpo no permite tanta relajación, está inquieto y deseando comenzar el ataque definitivo. La repetida maniobra de preparar la mochila para al final comprobar que pesa más de lo deseado. Sin mas me despido de Tete y quedo con él que recogerá el C1 dentro de un par de días ya que yo bajaré del ataque con todo lo que tengo en el C2. Decido no subir más tiendas para montar el C3, desmontaré mi C2 y lo subiré al C3. Sin ningún problema subo el día 21 al C1, paso la noche acompañado de unos buenos amigos franceses. A la mañana siguiente amanece un día estupendo y sin más emprendo el camino hacia el C2, después de tres horas llego a mi tienda, cansado pero animado ya que el tiempo se mantiene bueno, deshacer nieve, beber, deshacer nieve,beber, ocupan mi tiempo hasta que llega la hora de meterse en el saco. Antes de que llegue la noche llego a un acuerdo con mis amigos franceses,Michelle ha montado hoy con su sherpa el C3 y ha bajado a dormir al C2 mañana volverá con su sherpa al C3 para dormir, y al día siguiente intentar la cumbre. Están solamente ellos dos, por lo que tendrían un sitio en la tienda del C3 para mi, a cambio que yo tuviera gas suficiente para compartir con ellos ya que por culpa de un malentendido con su sherpa no había subido tanto gas como él esperaba. Con esa buena noticia salimos del C2 el día 23 para el C3. El gran plató que separa el C2 del C3 se hace muy duro, a pesar de ser prácticamente horizontal estamos ya a 7.000m, yhay que darle órdenes a los pies para que sigan dando un paso detrás de otro.

Estamos en el C3, mañana si el tiempo es bueno quizá podamos llegar...

Día 24 de Septiembre, son las 7 de la mañana, todavía es de noche, hace mucho frío, los pensamientos son confusos, ¿Llegaremos a la cumbre?, ¿Se me pondrán los pies insensibles por el frío como el año pasado en el CHO-OYU y me tendré que dar la vuelta?, ¿Qué tal funcionaré a partir de 7.500m? quiero empezara andar y darle solución a mis dudas.

Es el primer ataque de la temporada por la ruta normal, hay que abrir huella y la marcha es lenta, cuando amanece la visión del CHO-OYU, EVEREST, LHOTSE y MAKALU nos hace soñar por un momento en nuevos proyectos, ¿Quizás el año que viene?. La marcha continúa a través de la arista. Llegamos al característico gendarme de roca que se encuentra a 7.800m y las nubes nos cubren, parece que solamente es una nube que nos quita la visibilidad.

Nueve horas después de salir del C3 llego a la cima central del Shisha Pangma. Las nubes desaparecen y nos dejan contemplar la cima principal, a la cual no vamos por la gran cantidad de nieve que hay en la arista que las une, la impresionante cara Sur por donde desemboca la ruta Kurtyka-Loretan. Fotos de rigor y abrazos con quienes has compartido esta ascensión. Cuarenta minutos en la cumbre, y una hora para volver al C3, recojo mis cosas y bajo a dormir al C2, ahora es cuando empiezo a pensar y a disfrutar de lo que he conseguido.

Texto publicado en: Revista Torre Santa nº 22, Valladolid, Federación Castellano Leonesa de Montañismo, Junio 1999.

 

 

En el Shisha Pangma Central 8.008 m. detrás se aprecia la cumbre principal.

Postal de la expedición.

El relato de la expedición fue publicado por el Ayuntamiento de Zamora en formato folleto.

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